martes, 17 de mayo de 2011

Payasos de hospital


Tras pasar 7 días/6 noches en un hospital, vuelvo a mi blog. No hay mal que por bien no venga, porque allí pude ver en vivo y en directo la labor que desempeña una ONG que alegra la vida a los niños hospitalizados, PayaSOSpital. Esta asociación trabaja en diversos hospitales de la Comunidad Valenciana, en Valencia, Alicante y Castellón. Sacar una sonrisa a un niño enfermo es algo estupendo, pero hacerle olvidar por un momento el dolor que siente o la enfermedad en la que se halla inmerso, es impagable. El humor no solo es algo teórico, se puede palpar en lo gestual, en el disfraz de los payasos, en su música. El humor como terapia es algo incuestionable, la risa ayuda a olvidar y, de este modo, contribuye a curar. ¡Viva la risa!

lunes, 18 de abril de 2011

¿En qué se parecen el guión de Attardo y el espacio mental cognitivo?


La respuesta que cabría dar es: EN NADA. Si profundizamos un poco más, la respuesta sería otra: en que los dos explican el humor. Para la lingüística cognitiva, el humor no puede tratarse a partir de la propuesta de la incongruencia-resolución según la cual un guión es sustituido por otro. Esta noción estática choca con la dinamicidad y plasticidad del espacio de mezcla, según el cual la fuente (u origen) y la meta (o destino) estarían indirectamente conectados por medio de un espacio genérico y un espacio de ‘mezcla’, lugar intermedio que es capaz de generar estructuras emergentes y, en consecuencia, explicar lo que ocurre en el humor.
¿Y por qué esa preocupación por este fenómeno? Siguiendo el artículo programático de Brône, Feyaerts y Veale (2006): “Introduction: Cognitive linguistics approaches to humor”, Humor, 19-3, págs. 203-228, puede decirse que lo hace siendo consecuente con sus asunciones básicas, principalmente dos:
·               El significado es esencialmente una conceptualización;
·               La estructura lingüística se basa en el uso, no solo semántico, sino también pragmático.

En este contexto, el humor proporciona una imagen bastante acertada de cómo nuestra experiencia está estructurada por medio de mecanismos cognitivos como la metáfora, la metonimia o los marcos cognitivos. Así pues, el humor es un hecho más del uso creativo del lenguaje y como tal se analiza de acuerdo con el conocimiento experiencial, los grados de saliencia o la noción de prototipo.

lunes, 4 de abril de 2011

Pseudoabarcadores

Ahí va uno de los indicadores más particulares. ¿Qué es un pseudobarcador? Es un indicador de la ironía y/o el humor que consiste en crear una clase semántica formada por diversos elementos integrados en la misma que no lo agotan, pero que se reinterpretan como si lo hicieran (Timofeeva, 2008:289.
Acerca de los aspectos traductológicos de la fraseología española.Disponible en
http://rua.ua.es/dspace/handle/10045/7707). Esto significa que se crea una categoría que parece terminada en los elementos que se exponen en el texto. Este indicador es muy rentable en el humor, pues un texto humorístico cualquiera puede crear un pseudoabarcador sobre la marcha, es decir, según el sentido que se le quiera dar. Así ha ocurrido en el monólogo de Dani Rovira en El Club de la Comedia (http://www.lasexta.com/sextatv/elclubdelacomedia/dani_rovira__los_ninos_son_lo_mas_cruel_que_pueda_existir/225013/5381) : “cuando pegue el gran explotío final el planeta va  a quedar la pana, Sara Montiel y las cucarachas”. La clase creada es tan peculiar, tan “extraña” y nueva que genera automáticamente la risa del público. 
Y resulta tan rentable que el humorista vuelve a emplearlo poco después: "La pana mojá está en el top three de las cosas más pesadas del mundo: está la pana mojá, un tanque en la solapa y una olla de callos antes de acostarse". 
En fin, el pseudoabarcador da alegría al monólogo y viveza al humor.

viernes, 1 de abril de 2011

¿Quién dijo crisis?

Ante el estado crónico de crisis económica que estamos viviendo, aplaudimos iniciativas como la de celebrar hoy, 1 de abril, el Día de la Diversión en el Trabajo, como podemos ver en la web  Humor Positivo.  Como bien dicen, "el sentido del humor es una de las herramientas más eficaces para combatir el estrés, enfrentarse a los desafíos y conservar la salud mental a pesar de los embistes de la vida". Un poco de humor nunca viene mal para ser más positivo con uno mismo y, si se trata de quitarle hierro a los problemas laborales, no hay nada como intentanr atrapar la crisis, hacer un competición con los compañeros de corbatas horripilantes o zapatos imposibles, o mantear la crisis, representada en el muñeco más terrorífico y horripilante. Reírse de uno mismo da salud; reírse con los demás, sentido de grupo. Ahora que ha llegado la primavera y los días son más largos, salgamos a la calle, desprendámonos del abrigo de las máscaras y mostremos nuestra nariz de payaso. ¡Viva la risa!

lunes, 28 de marzo de 2011

¿Guerra de sexos en el Club de la Comedia?

Veo que en los foros que se han activado para opinar sobre la nueva edición de El Club de la Comedia en LaSexta, una de las opciones consiste en responder quién lo hace mejor, los hombres o las mujeres. Es evidente que existen diferencias entre ellos. Por ejemplo, Heraclia Castellón (2008: “Los monólogos. Algunas notas para su análisis”, Oralia, 11, págs. 421-436) opina que los hombres, por su tono de voz, son mejor recibidos en situaciones de escenificación como la del monólogo. Podríamos decir que estas son diferencias fisiológicas que poco tienen que ver con la calidad del monólogo ni del monologuista. Por otro lado, no es menos cierto que las mujeres han tenido, hasta el momento, poca oportunidad de competir de manera equitativa. Me explico: en la mayor parte de los programas participan cuatro monologuistas, de los cuales, uno, a lo sumo, es una mujer. Esto ocasiona que sea más frecuente escuchar a hombres en el escenario haciendo monólogos y que, como consecuencia inmediata, nos parezca más “natural” esta circunstancia. También es verdad que en esta edición, y por primera vez, es una mujer, Eva Hache, la que dirige el Club, por lo que en realidad el porcentaje es de 2 mujeres frente a 3 hombres por programa.
Caer en disquisiciones acerca de la cantidad no nos permite ver las estrellas. En realidad, es poco importante el sexo del monologuista. Coincido plenamente en que lo realmente importante es la calidad del monologuista. Puede hablarse de dos tipos básicos: aquellos que se han especializado como humoristas en este género; y aquellos otros, principalmente, actores, que han recibido el encargo de interpretar un monólogo concreto. En la primera de las circunstancias, no importa el sexo: si el/la monologuista es bueno/a, el monólogo será un éxito.
Como en otras facetas laborales, ser monologuista mujer no es fácil. Pero si sé es buena, sé es muy buena, como ocurre con Amparo Baró o, sin ir más lejos, con Eva Hache. Esta última ha demostrado que está a la altura de sus predecesores cuando de presentar el Club de la Comedia se trata. Pero además, si le dejan interpretar un monólogo completo, se convierte en la estrella de la noche. 
Así ocurrió ayer, 27 de marzo, en la gala que LaSexta había preparado por su quinto cumpleaños. El mejor monólogo, con diferencia, fue el de Eva Hache (http://www.lasexta.com/sextatv/elclubdelacomedia/complicado_ser_mujer_y_trabajar_en_television/222943/6053) . Y en este caso, no porque el resto fueran actores metidos a monologuistas, ya que tuvo que competir con Berto Romero, Arturo Valls, Buenafuente y El Gran Wyoming. Tampoco porque estuviera sola en el escenario, pues también presentó Patricia Conde. Simplemente fue la que mejor porque se acomodó al formato de ECC y la que mejor interpretó su monólogo. La única pega que le pongo es que el monólogo giraba en torno a un estereotipo, ser mujer y trabajar… Chicas, hay que superar la fase de inferioridad, el miedo escénico y demostrar lo que somos porque nosotras lo valemos.

martes, 22 de marzo de 2011

¡Lectura obligada!

En 2008, Salvatore Attardo se convierte en el encargado de redactar el capítulo de Lingüística, dentro del manual editado por Victor Raskin. Dicho manual tenía el objetivo de establecer los fundamentos básicos en todas las áreas de la investigación sobre el humor. El capítulo de Attardo contiene los datos básicos acerca de por dónde ha discurrido y por dónde debe discurrir la lingüística del humor, por lo que se ha convertido en lectura básica para los lingüistas. De modo destacado el artículo explica la Teoría General del Humor Verbal, propuesta que fue iniciada por Raskin y Attardo en 1991. La pregunta que cabe hacerse es ¿qué tiene de especial dicha teoría frente a otras como la relevantista o la cognitivista? Pues bien, habría que decir que la diferencia, frente a otras, es su capacidad predictiva del humor. Así, puede determinar, a través de seis fuentes de conocimiento, si un texto concreto es humorístico o no. No hay que desmerecer dicha teoría, pues incluso sus opositores la han valorado, junto a la teoría anterior de Raskin, como las dos teorías lingüísticas del humor más influyentes de las dos últimas décadas (Brône, Feyaerts y Veale, 2006:203).
¿Qué pensáis de esta teoría?

lunes, 21 de marzo de 2011

El monólogo de Luis Piedrahita, ayer, de 20 de marzo de 2011, en la Sexta. Los rocecillos.


Sencillamente, sublime. ¡Qué monologo! Se nota que viene de un cómico profesional. Hecho con maestría y ejecutado de manera genial. Cumple todos los requisitos del monólogo que se puede analizar lingüísticamente. Este análisis lingüístico permite, además, comprobar cómo se ha llevado a cabo el proceso de construcción y cuáles han sido los elementos lingüísticos, en concreto, las marcas y los indicadores, que lo fundamentan.
En primer lugar, se trata de un texto bien construido: primero presenta el tema (yo venía a hablar de la zona más sensible del ser humano/ el capó del coche) y luego traba tres razones para los rocecillos del coche: los coches se rayan por tres razones principalmente:
(1)  fiarse de otro al aparcar
(2)   la columna/ fantasma
(3)  el bolardo/ o pivote­/ invisible// que no lo ves/ lo oyes

Los tres tópicos principales se van desgranando, apoyados por subtópicos, como la reflexión metalingüística de lo que es muy de madre: ni columna ni columno; el golpe en la rodilla, extendido en el tiempo como en Padre de familia; o la hipérbole llevada al extremo ridículo de “curar” el coche a lametazos.
Luis Piedrahita, el rey de las cosas pequeñas, adereza esta increíble narración sobre los rocecillos con un lenguaje gestual bien consolidado; con el despliegue de otras voces; con algunas apelaciones al público que este premia con sus continuas risas y aplausos. Además, va desgranando frases que luego retoma. Así, lo hace en el remate del monólogo, construido a partir del doble sentido de la unidad fraseológica el roce hace el cariño:
 señores/ señoras/ quizá esta sea la única demostración clara y evidente de que el roce hace el cariño/ muchas gracias/ buenas noches

El magistral talento de un genio del monólogo, Luis Piedrahita, convierte a este texto humorístico en una pieza estupenda para el análisis lingüístico. Con estas claves, animo a los lectores a que emprendan esta descripción. ¿Quién lo inicia?